8 de agosto
7 semillas de melón
Viajamos de un lugar a otro, a menudo en un frenesí de descubrimiento de otros espacios, otras gentes, otras culturas, otros sabores. Con la cabeza puesta en lo que nos espera cuando lleguemos, las experiencias que traeremos de vuelta. Pero, ¿qué ocurre con el viaje?
Hoy te propongo demorarte y deleitarte en ese momento en el que nos encontramos en movimiento entre dos puntos (puedes entender esto de muchas formas).
Escribe sobre el viaje en lugar de escribir sobre el lugar de destino.
¡Nos leemos!
Semillas de melón es una sección temporal en la que cada día iré lanzando una idea de escritura. Me encantaría que os animaseis a compartir lo que os surja, ya sea en comentarios o en vuestros propias notas o textos de Substack. Yo también compartiré alguna de las cosas que vaya escribiendo.
Si no quieres perderte ninguna semilla de melón, dale al botón.




Buen día!
Comparto un fragmento de un relato de viaje cotidiano que escribí y publiqué hace un tiempo:
Salir. Subir bajar. Correr. Caminar de la mano. Adelantarse y trotar con Lupe o Gaucho, la atención captada por: una ramita, un frutito rojo. No sabemos si es venenoso. Semillas de quebracho abriéndose como un libro con hojas muy finas, miles de ellas. «Dale, vamos. Por el costado, en la curva, pará». Una tierra con musgo muy verde, verde fluo. Cortar una tortita. Jugar. Cocinar. «Dale, vamos que llegás tarde, todos los días lo mismo». Los pastizales danzan con el viento suave. «Mirá, bailan». «Vamos». Correr. Saltar. Una pluma. Una ipomea violeta. Cortar flores, una para tal, otra para tal. Andar con flores y plumas en las manos (...)
(Se llama "Un camino, cien caminos")
Infancia + adultez en el mismo trayecto.
Saludos!
en cuanto pueda sigo leyendo las propuestas de estos últimos días.
Gracias por el espacio e intentaré participar.